Comprar un nombre de dominio: ¿virgen o expirado?

Comprar un nombre de dominio es una etapa crucial en la creación de un sitio web. Se utilizará para la dirección de tu sitio, así como en tu dirección de correo electrónico.

Si existen varios objetivos, hay que saber que se puede proceder de dos maneras: comprar un dominio virgen o bien un dominio expirado. ¿Cómo elegir? ¡Lo desciframos todo para ti!

¿Por qué comprar un nombre de dominio?

Comprar un nombre de dominio está al alcance de todos y su atribución sigue el método del orden de llegada, lo que significa que cualquiera puede comprar nombres de dominio y ser el «propietario». Por ende, cuando un nombre de dominio está relacionado con una marca o una empresa, se convierte en una manera de proteger y reforzar su identidad y conviene comprarlo enseguida.

Comprar su nombre de dominio permite contar con una dirección de correo electrónico y un sitio personalizados. Auténtica garantía de credibilidad, el nombre de dominio es la primera señal de confianza y de seguridad que proporcionas a tus visitantes, antes que el contenido o el diseño de tu sitio, por ejemplo. De hecho, es el primer paso de tu comunicación directa con tu público. Será la identidad principal de tu sitio que permitirá a tus visitantes recordarlo y volver a encontrarlo fácilmente.

Finalmente, comprar un dominio es fundamental para el posicionamiento natural, ya que ayudará a los motores de búsqueda a posicionar tu sitio y a mejorar su potencial de visibilidad.

 

Comprar un nombre de dominio virgen, el enfoque clásico

Un nombre de dominio virgen significa que aún no se ha utilizado nunca. Por ende, no tiene ningún historial, ninguna antigüedad y ninguna existencia propia antes de tu fecha de compra. Este «frescor» implicará un auténtico trabajo de fondo para lograr que tu sitio sea visible en los motores de búsqueda. Cuanto más competitivo sea el dominio de actividad en cuestión, mayor envergadura tendrá la tarea.

Antes de comprar un dominio virgen, conviene verificar su disponibilidad y tener en cuenta ciertas reglas de optimización. Si el dominio buscado no está disponible o bien está asociado a una empresa desconocida o muy local, podrás incluir palabras clave relativas a tu actividad o a la función de tu producto, por ejemplo.

Es preferible comprar un nombre de dominio corto, atractivo, fácil de recordar y de pronunciar, así como formado por palabras claras y razonables.

Por último, prioriza una extensión conocida y relativa al país de destino (comprar un nombre de dominio .es para España, por ejemplo).

 

Comprar un nombre de dominio expirado, una nueva estrategia

Denominado también nombre de dominio del mercado secundario, un dominio expirado ya ha existido y cuenta con un dilatado historial.

En efecto, comprar un nombre de dominio supone pasar a ser su titular durante un determinado periodo. Si no se renueva su suscripción expirada (cada titular recibe un aviso y tiene también un plazo de «recuperación» de un mes para reactivarlo), éste regresará al dominio público y así otra persona podrá reservarlo.

¡Y aquí es donde entran en escena los servicios de YouDot! Mediante la técnica de captura (snapping, en inglés), capturamos los dominios expirados cuyo valor puede revelarse sumamente importante.

Medimos este potencial gracias a un sistema de evaluación y cualificación de los dominios expirados (RaiderRank) que, aunque ya no se utilicen, conservan su popularidad y su autoridad a lo largo del tiempo.

Por consiguiente, comprar un nombre de dominio expirado permite valorar su tráfico natural y aprovechar su activo SEO (la optimización realizada para su posicionamiento natural), sacando partido de sus enlaces existentes y su legitimidad histórica.

Fuera de estos intereses puramente SEO, los dominios expirados también pueden ser muy populares dada su rareza (nombres genéricos y de alto valor) o incluso simplemente para proteger su identidad digital.

Te toca a ti jugar. Ahora estás equipado para tomar la decisión correcta antes de comprar tu nombre de dominio, ya sea virgen o expirado.